sábado, 29 de marzo de 2008

LleidaTuning

Como ya hace unos años, se celebra, en Lleida, una concentracion de amantes del Tuning coincidiendo con la Feria del Automovil de 2ª mano en los Camps Elisis. Los pavellones estan dedicados a los vehiculos de 2ªmano y en los exteriores se lleva a cabo dicha concentracion, con concursos, shows, dj's en directo y, como no, tuning, mucho tuning. Y para muestra, unas imagenes de esta misma tarde.













sábado, 8 de marzo de 2008

Baila el chikichiki!!!


A Eurovision con Rodolfo Chikilicuatre!!

Como ganemos este año sera la monda xD

lunes, 25 de febrero de 2008

Pardillos



Hay algo ridículo en la derrota del Madrid que le puede hacer bastante daño ahora y en el futuro. Perder contra el Getafe entra dentro de lo posible porque se trata de un equipo notable, pero caer así, disparándose al pie, deja una sensación de temblor generalizado que empieza en el tejado de la confianza y termina por los cimientos del fútbol. Escucho que el fútbol es para listos y yo diría que es más democrático, que admite listos y tontos siempre que estén concentrados, pendientes de los semáforos, de las señales y de los árbitros.

Así fue. El partido se decidió por una inocentada. El Madrid celebró lo que creyó un gol de Robben sin percatarse de que el árbitro había anulado la jugada en el movimiento anterior (Raúl se aprovecha de su situación antirreglamentaria para rematar) y sin prestar atención al juez de línea, que tenía levantada la bandera desde entonces. Quizá confundido por el estruendo del estadio, o por la felicidad, el holandés festejó su acierto en el córner y allí se congregaron Torres, Cannavaro, Ramos y Drenthe, tres defensas y un optimista, componiendo todos una bella representación de la victoria.

Cuando el comité de festejos descubrió la cruda realidad se quedó paralizado. Justo cuando los madridistas en verbena giraron la cabeza, tal vez advertidos por los gestos de pánico de algunos seguidores, Belenguer ponía en juego la pelota desde un rincón del área pequeña. Casquero continuó la jugada y cruzó el campo de norte a sur sin encontrar más vida inteligente que Raúl, Heinze y Guti, los únicos jugadores del Madrid, además de Casillas, que mantenían los sombreros sobre su cabeza y el revólver en el cinturón.

Curiosamente, esa combinación ofensiva del Getafe fue la única que terminó en un triángulo perfecto. Favorecidos por la superioridad numérica, Casquero abrió a Hernández y este asistió a Uche, que fulminó a Casillas con un remate incontestable.

Desde el Madrid se podrán aportar las justificaciones que se consideren oportunas. Que si el árbitro silbó tarde o reaccionó lento, pero de algún modo el barrio se había impuesto al centro de la ciudad. Y en esa evidencia cabe una novela o un partido.

Moraleja. Finalmente, más que atender a la justicia y a las ocasiones, el resultado ofrece una enseñanza que se grabará a fuego en los madridistas: tan importante como no bajar nunca los brazos es no levantarlos antes de tiempo.

Si en la conclusión fue inevitable pensar en el Barcelona, ahora a dos puntos, en los prolegómenos del encuentro sucedió igual. El resultado del Barça (5-1) fue el aperitivo del partido. Muchos aficionados madridistas lo miraron con fingido desdén y algunos hasta se hicieron de nuevas, como si hubieran olvidado que el Barcelona jugaba dos horas antes o como si aquello no importara en absoluto. En el amor, como en la guerra, la indiferencia es un arma.

Así se abrió el telón. En el Madrid, Baptista reemplazaba a Diarra, lo que puede representar la versión primavera del equipo, apta para los partidos en casa, aunque quién puede adivinarlo ya. En el Getafe no había novedades porque el armario tiene moda, pero poco fondo.

La noche era desapacible, con esa lluvia pulverizada que se cuela en los huesos y las articulaciones. No obstante, la mayoría de mangas cortas de los futbolistas confirmaban cuánto ha mejorado la especie, cómo lucen los tatuajes y cómo ha empeorado la capa de ozono, porque no hacía verdadero frío en Madrid, sólo el suficiente para atacar nuestra decrépita madurez.

A los tres minutos se registró la primera ocasión local. Un buen pase de Gago a Van Nistelrooy pilló a contrapié a la defensa del Getafe. El delantero intentó una vaselina y el balón voló demasiado. Abbondanzieri, le llamaremos Pato, suspiró aliviado.

Pareció un aviso, pero no lo fue en sentido estricto. El Madrid dominaba y llegaba hasta el área rival, pero el Getafe ejercía, pese a todo, un cierto control del partido. Eso le permitía salir de los trances sin agobios, buscando la portería.

Los problemas del visitante se concentraban en el último tramo del ataque, cuando alguien debe inventar un pase o un regate para romper la geometría. Entonces, al equipo se le apagaba la luz, y eso ocurrió siempre menos una vez, ya saben.

Fue necesario un fallo de Casillas para que el Getafe lamentara su primera ocasión perdida. Iker jugó con el pie y estuvo a punto de entregarle el balón a Del Moral. Lo evitó Heinze. Fue un error grave, pero corresponde a una simple cuestión estadística: el chico no se equivoca casi nunca y ayer tocó el casi.

Robben se descubrió pronto como uno de los protagonistas. El primer vistazo al campo nos lo descubrió en la banda derecha. Por allí se coló en los primeros balones que le llegaron, con cierto peligro, es cierto, pero taponando las subidas de Sergio Ramos. A los diez minutos cambió de banda. Y el baile ya rompe con cualquier consideración ética y estética. E intuyo que también mina al jugador, que vive con las maletas hechas y pendiente de la alarma del reloj.

Entre los minutos 20 y 26, el Getafe vio tres amarillas muy severas, pero eso no afectó ni el ánimo ni el orden. Contra ese ejército se estrellaba el Madrid y también contra su propia incapacidad para inventar caminos nuevos. Si Guti no encuentra huecos, el equipo no tiene otro recurso que la intermitencia de Robben. En general faltan bandas y ritmo de asalto, y aunque la carencia se disimula cuando toca jugar al contragolpe, resulta preocupante cuando hay que tomar la iniciativa. Esa amenaza se cierne sobre el partido de vuelta ante el Roma, el Cabo de Hornos de la temporada.

Sequía. Salvo un cabezazo de Raúl en posición muy forzada y otro de Guti que lamió el palo, no se recuerdan más ocasiones del Madrid en la primera mitad.

En la segunda, el líder estrechó algo más el cerco, pero no lo bastante. Dos disparos de Baptista y Gutiérrez retumbaron cerca de la portería del Pato. A continuación, Schuster cambió a La Bestia por Drenthe y resulta imposible decir si fue un cambio ofensivo o defensivo. Más bien fue un radical cambio de esquema. De pronto, el entrenador reconocía la necesidad de jugar por las alas.

Laudrup no se hizo el poeta y retiró a un delantero (Manu) por un defensa (Tena). El Getafe, visiblemente agotado, se retrasó varios metros y se dedicó a protegerse y exhibir centrales: Cata y Belenguer. Ambos sublimes.

El acoso del Madrid duró media hora, pero no consiguió poner contra las cuerdas al rival, porque el asedio le resultaba más angustioso al atacante que al defensor. El líder tiene un problema y el Getafe un título honorífico. Otro.

El detalle: fin de la racha de 18 victorias

Desde el 4 de febrero de 2007 no perdía el Madrid un partido de Liga en casa. Después de aquella derrota ante el Levante, los blancos iniciaron una racha de 18 victorias seguidas que el Getafe truncó anoche. Curiosamente, el equipo azulón había sido el último en puntuar en el Bernabéu (1-1, el 4 de marzo de 2007).

domingo, 10 de febrero de 2008

El Madrid abusa del Valladolid


Espectacular ejercicio de efectividad del Real Madrid, que convirtió en gol los cinco lanzamientos a puerta que hizo en el primer tiempo. El Valladolid resistió durante media hora, en la que ofreció buen fútbol, pero terminó pagando en exceso sus errores al ejecutar el fuera de juego. Doblete de Raúl y de Guti, el mejor del Madrid. Baptista, Robben y Drenthe completaron una goleada que vuelve a mandar al Barcelona a ocho puntos de distancia.


El Real Madrid ha recuperado el tiempo perdido una jornada atrás en Almería y vuelve a ver al Barcelona a ocho puntos, una distancia más que considerable. Las dudas que dejó la semana anterior las despejó el conjunto que entrena Bernd Schuster a su manera, con la contundencia, la pegada, la efectividad y el acierto en el remate que distinguen a este equipo. Los grandes saben exagerar al máximo sus virtudes y disimular sus defectos y pocos lo hacen con la habilidad del Madrid. La Liga vuelve a estar bajo control blanco.

El Valladolid se presentó con un descaro y unas ganas de jugar que se agradecen, agobió por momentos al Madrid y el líder respondió pasando por encima de su rival. Se siente cómodo contra equipos que le proponen jugar al fútbol, porque en el intercambio de golpes el Madrid no es de los que caen a la lona. Dictó sentencia al contragolpe, sorprendiendo desde atrás, con la segunda línea, y aprovechando al máximo los fallos del Valladolid al tirar el fuera de juego. Cometió el error de no presionar al futbolista del Madrid que tenía el balón, que solía ser Guti, y por ese agujero provocado por la descoordinación se le fue el partido y empezó el festival madridista.

La primera media hora fue dura para el líder, nada sencilla, pero aunque el Valladolid puso el fútbol, el Madrid no tardó en tomar el mando del marcador gracias a un gol de Baptista después de un buen pase de Robben. Se reclamó un posible fuera de juego. No se arrugó el Valladolid, que se lanzó a por el empate y lo que se encontró fue un carro de goles. Un castigo exagerado quizá.

Se sobrepuso el Madrid a un contratiempo considerable y que en otro tiempo le hubiera descompuesto. Se lesionó Robinho, su futbolista más desequilibrante, y ocupó su puesto Drenthe. Robben se marchó a su zona natural, la izquierda, y el joven Drenthe se situó en la derecha. Hasta se vivió sin angustia el golpe que recibió Casillas en una mano.

La resistencia del Valladolid se vino abajo a la media hora. De ahí al descanso sumó el Madrid otros cuatro tantos y cerró el partido. Raúl firmó el segundo después de una excelente pared con Guti, que no dejó espacio para la celebración y le regaló un pase genial a Robben, que superó a Asenjo en el mano a mano para lograr el tercero. También se reclamó aquí un posible fuera de juego del holandés, que comenzó a ofrecer algo de lo mucho que se espera de él en el Bernabéu.

Con el Madrid desatado y el Valladolid hundido, Baptista provocó un penalti discutible y Raúl transformó desde los once metros para igualar a su rival Llorente como máximo goleador español de la Liga. El derribo de Asenjo al brasileño fue más provocado por éste que buscado por el portero. Buen partido de Baptista, que hasta la retirada de Gago, cuando retrasó su posición al centro del campo, actuó como delantero, junto a Raúl. Cuanto más cerca esté de la portería contraria, más aportará a su equipo.

No había tregua y el hombre que mejor mueve a este equipo, Guti, quiso dejar su firma en la goleada. Recibió un buen pase de Drenthe y aprovechó un nuevo error del Valladolid al tirar el fuera de juego para firmar el quinto. Se llegó al descanso con un marcador tan contundente y con el Bernabéu coreando el nombre de Raúl, protagonista, una vez más, del partido.

El segundo tiempo se disputó porque lo obliga el reglamento, no porque fuera necesario. Buscó el Valladolid el llamado tanto del honor, que no es otra cosa que tratar de disimular lo imposible, y lo que se encontró fueron dos goles más. Pudo hacer el sexto Baptista, pero quien lo firmó fue Guti, que nunca se vio presionado, le dejaron recibir y pensar y se lució. La cuenta la cerró Drenthe poco después de que Casillas desviara al larguero un disparo de Vivar Dorado. El portero también quiso ser protagonista en una tarde cómoda para su equipo.

Hubo tiempo para que Schuster diera descanso a Sergio Ramos, que ya empieza a acostumbrarse a jugar con problemas físicos, y a Gago, que cumplió como de mediocentro. Tan claro estaba todo, que el técnico alemán hasta concedió unos minutos al olvidado Soldado. También probó a Diarra como central, en un experimento que asusta por los riesgos que asume el malí en una zona donde lo primero que se debe hacer es no arriesgar. Si Diarra aparece en algún encuentro comprometido en el centro de la defensa, Casillas seguramente tendrá todavía más trabajo que de costumbre.

miércoles, 30 de enero de 2008

vuelve el astro?


Zidane quiere volver al Madrid. Ese es el flash de la noticia que ayer se maduró en una comida privada que mantuvo el genial futbolista francés (retirado tras el Mundial de Alemania) con Ramón Calderón y Pedja Mijatovic en el restaurante Castellana 279 .

Zizou, que llegó a la cita acompañado de su representante Alain Migliacio, se mostró muy receptivo y le dejó claro al presidente blanco que después de un año y medio retirado de los terrenos de juego "quiero volver al fútbol para ayudar en lo que pueda ser útil, y para mí el Madrid sigue siendo mi casa..."

Calderón se mostró halagado con la propuesta del marsellés, que ya le puso sobre aviso con dos conversaciones telefónicas mantenidas en las últimas semanas. Tras anunciar Zidane en L'Equipe Magazine que quería volver al fútbol, "pero no sé de qué forma", el mandatario madridista recogió el guante y propició la comida de ayer para escuchar al segundo galáctico de Florentino, contratado un año antes de que Calderón entrase en la directiva del ex presidente.

Zidane expuso que su único problema actual es el tiempo, dado que mantiene compromisos con las ocho firmas publicitarias que siguen explotando su imagen. Pero manifestó a Calderón que echa de menos el fútbol y que piensa que en el Madrid puede ayudar sobre todo en el trabajo con los niños de las categorías inferiores, donde juegan sus hijos Enzo (Infantil B) y Luca (Benjamín B).

Zidane es un asiduo en Valdebebas los fines de semana, por lo que conoce bien a los chavales y la labor de adiestramiento y mejora de la técnica que podría ofrecer a los futuros talentos del Castilla.

Calderón se emplazó con él a una nueva reunión para confirmar todos los aspectos (en las próximas semanas), aunque quedó descartado que Zizou volviese al club como embajador o relaciones públicas. Ni vale ni le gusta...

"Da gusto ver lo unido que está el vestuario..."

El 25 de abril de 2006, Zidane explotó en Canal+ Francia. "Me voy, lo dejo. No puedo arrancar un año más". La reciente dimisión de Florentino, la caía libre de los Galácticos y el caos institucional que vivió el Madrid esa temporada forzaron al francés a adelantar un año su retirada y a renunciar a los 12 millones de euros que tenía por contrato para el curso 2006-07. El dinero no es problema para Zizou, que ahora se ha ofrecido a volver sin cobrar nada a cambio. Se le ve entusiasmado con el nuevo Madrid y así se lo expresó a Calderón y a Mijatovic: "Da gusto ver lo unido que está ahora el vestuario. Disfruto contemplando la pasión y el compromiso que muestran los jugadores en el campo. Jugando así pueden ganar varios títulos...".

martes, 22 de enero de 2008

Gran victoria!!!


Gran victoria del Real Madrid sobre el Atletico de Madrid en el derby de la capital de España.

Cuando solo habian pasado 31" del primer tiempo, Raul el capitan madridista, adelantaba a los blancos con un gol de los suyos, de estar en su sitio, en boca de gol. Balon perdido por Pablo que Robinho atento a la jugada y haciendo presion sobre el defensa, consigue recuperar, en un palmo de terreno dribla al defensa rojiblanco y realiza el pase de la muerte sobre el 7, que marca de tiro cruzado, al que nada puede hacer Abiatti.

Gol, 0-1, y vuelven los fantasmas sobre el Calderon.

Todo y eso el Atletico lo intento, y en un corner sacado por Simao, el ex azulgrana Motta, suelta un testarazo que da en el larguero de la porteria de Iker Casillas, que mas tarde en unas cuatro ocasiones, volveria a ser protagonista de un encuentro, como ultimamente nos tiene acostumbrados.

Como antes ocurria con el "niño" Torres, Casillas tiene que amargar la existencia de algun delantero rojiblanco, en esta ocasion le toco el turno al Kun Agüero. El chaval lo intento por activa y por pasiva, pero no habia manera de anotar un tanto en la porteria de Iker, y acabo desquiciado, el mejor de su equipo.
Forlan, tambien tuvo alguna intervencion, pero estuvo mas gris que en otras ocasiones.

Y antes de llegar al descanso, aparecio Ruud VanNistelrooy para marcar su golito de cada partido. Sneijder saca un corner y en otro error del defensa atletico Pablo, que deja sin marcaje a VanNistelrooy, empalma una semi bolea que acaba en el fondo de la porteria colchonera, pese a la estirada de Abiatti, que nada pudo hacer, 0-2, tres puntos más pal bote, 7 con el Barça y 13! con el Atletico, esto suena a Aliron.

jueves, 17 de enero de 2008


Copa del Rey | Real Madrid 0 - Mallorca 1

Al Madrid le falla su pegada

Nada se le puede reprochar al Real Madrid, que jugó bien, creó ocasiones, mostró entrega y compromiso, pero al que le faltó su habitual efectividad ante el gol el día que más la necesitó. Será el Mallorca quien estará en cuartos de final, donde se medirá al Getafe. El Madrid fue derrotado con el arma con el que acostumbra a superar a sus rivales.


El fútbol es caprichoso y el Real Madrid ha sido víctima de uno de esos caprichos que tantas veces le hicieron feliz. El conjunto que entrena Bernd Schuster completó uno de sus mejores partidos de la temporada, fue muy superior al Mallorca, pero lo faltó lo que le suele sobrar, acierto ante el gol. Disfrutó de infinitas ocasiones y todas ellas las desperdició. El Mallorca tuvo una y la convirtió. El equipo de Goyo Manzano pagó al Madrid con la misma arma con la que suele ajusticiar a sus rivales.

En el fútbol las diferencias las marcan, entre otros muchos aspectos, la calidad individual, la técnica, la preparación física, los sistemas, pero también la actitud y, sobre todo, los goles. El éxito pasa por una combinación de esos ingredientes. Sin calidad es complicado triunfar, pero sin actitud se antoja casi imposible. Al Real Madrid le sobró toda la actitud que le faltó en la ida y completó uno de sus mejores partidos de la temporada. Dominó con autoridad, estuvo bien situado, movió el balón con criterio, supo abrir el juego por las bandas y fue infinitamente superior al Mallorca, al que pudo golear. Pero el Mallorca tuvo lo que le sobra siempre al Madrid, acierto y efectividad en el remate. Tuvo una ocasión en todo el encuentro, la convirtió en gol y ahí se ganó el pase a cuartos de final.

Disfrutó de innumerables ocasiones, pero las malgastó de mala manera y reclamó, sin insistir demasiado, algún penalti. Higuaín y Saviola dieron todo un recital de cómo desperdiciar oportunidades. Remates desde todas las posiciones, posturas y distancias, con la cabeza y con los pies. Los balones que no se fueron fuera terminaron siendo despejados por Moyà, el portero del Mallorca que fue acribillado en la primera parte y terminó convertido en figura.

La combinación de titulares y suplentes que presentó Bernd Schuster fue capaz de dibujar una imagen del Madrid que se acercó más que ninguna otra a esa excelencia que se busca desde todos los estamentos del club. Eso nos devuelve a la reflexión anterior. La actitud aumenta las virtudes y disimula los defectos.

Algunos futbolistas como Drenthe, por la izquierda primero y la derecha después, y Gago, que esta vez sí mandó, tuvo presencia y mostró su jerarquía, completaron quizá su mejor encuentro desde que aterrizaron en el Bernabéu. No se puede decir lo mismo de Saviola o Higuaín, tan entregado a la causa madridista como peleado con el gol. Y entre medias de todos ellos surgió de nuevo la figura de Guti, perfecto director de orquesta.

El Mallorca sufrió el buen juego del Madrid, vivió encerrado en su campo en el primer tiempo y apenas tuvo el balón en sus pies. Nunca se sintió cómodo y respiró aliviado cuando el árbitro señaló el camino de los vestuarios. No le gustó lo que vio a Goyo Manzano, que en el descanso retiró a Trejo para dar entrada a Ibagaza. Con ese cambio comenzó a ganar el pase a cuartos.

Se espabiló algo el Mallorca, se dio cuenta de que había vida cerca de la portería de Dudek y ganó seguridad en defensa. Por momentos pareció dormido el Madrid, que, sin embargo, no tardó en recuperar el mando e inclinar de nuevo el campo a su favor. Acosó al Mallorca, buscó el gol por todos los caminos posibles, pero las ideas ya no eran las mismas que en el primer tiempo y el conjunto de Manzano no sufrió tanto.

La salida de Van Nistelrooy por el lesionado Saviola fue anecdótica y Robinho no aportó más que algún regate por la izquierda. El Madrid fue perdiendo profundidad, comenzó a alejarse de la portería de Moyà y acabó sorprendido y derrotado con sus mismas armas. Valera sacó una falta, Cannavaro y Marcelo no estuvieron atentos e Ibagaza superó a Dudek con una sutil vaselina. Ahí se acabó la Copa para un Madrid acostumbrado a vivir de su pegada y al que le faltó gol el día que mejor jugó.


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